Unicef y la OIT piden a los gobiernos ayudar a las familias vulnerables ante el creciente número de casos por coronavirus

Ante el creciente número de casos por coronavirus en varios países del mundo y cual afecta a millones de personas, Unicef y la OIT (Organización Internacional de Trabajadores) de Naciones Unidas pidieron a los gobiernos ayudar a las familias que trabajan, con la finalidad de minimizar las consecuencias en los niños y niñas a causa de la Covid-19. Y es que la pérdida del trabajo, el cierre de las escuelas y la falta de personas que cuiden a niños y niñas, significa que necesitan ayuda adicional.
Las repercusiones de la pandemia como la pérdida del trabajo, estrés prolongado y deterioro de la salud mental, afectarán a muchas familias durante años, aseguró la jefa de Desarrollo en la Primera Infancia de Unicef, Pia Rebello Britto; pues la falta de sistemas adecuados de protección social agrava la exposición de los niños más vulnerables a la crisis.
Y es que de acuerdo a la alerta que hizo la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) sobre el impacto de la pandemia global, la pobreza -estima- podría llegar a alcanzar a 35 millones de personas en la región y El Caribe, hasta alcanzar los 220 de 185 millones de pobres que existe actualmente.
En tanto desde la OIT, Manuela Tomei directora del Departamento de Igualdad y Condiciones Laborales, sostuvo que el diálogo social que representa las consultas y las colaboraciones entre los gobiernos, los trabajadores y los empleadores y sus representantes, es crucial para hacer frente este mal. “Si aspiramos a que las medidas sean efectivas y sostenibles, deben basarse en la confianza y en una amplia variedad de experiencias”, indicó.
En ese sentido, Unicef y la OIT instaron a los gobiernos a fortalecer las medidas de protección social, y en especial para las familias vulnerables y, a que les ayuden a los empleadores a seguir dando trabajo, proporcionando ingresos y garantizando ayuda financiera para quienes pierdan sus empleos. Así ayudará a minimizar el daño en las familias vulnerables y en especial en los niños(as).

De otro lado, dentro de las recomendaciones ante el impacto del Covid-19, Unicef aconsejó a los empleadores a tener en cuenta el impacto de las decisiones empresariales sobre las familias de los empleados, y a apoyar, en lo posible, los sistemas de protección social para el beneficio de la comunidad en general.
“Las políticas y las prácticas favorables a la familia, incluidas la protección al empleo y al ingreso, las licencias remuneradas para favorecer a los miembros de la familia, las disposiciones laborales flexibles, y el acceso a guarderías de calidad para las situaciones de emergencia; pueden marcar una importante diferencia…
Estas políticas y prácticas no solo permiten a los trabajadores protegerse y cuidarse a sí mismos y a sus hijos, sino también mejorar su productividad y su sentido de seguridad”, reza uno de los textos en la publicación de Unicef.
Así, dentro de las recomendaciones preliminares de la institución cual busca que los empleadores mitiguen las consecuencias adversas de la COVID-19, resaltan:
“Hacer un seguimiento y cumplir los consejos de las autoridades locales y nacionales, y dar a conocer la información de importancia crítica a todos los trabajadores, así como analizar si las políticas actuales del lugar de trabajo brindan suficiente apoyo a los trabajadores y sus familias, entre otros.
Para conocer más sobre las recomendaciones preliminares, ingresa aquí: https://www.unicef.org/es/comunicados-prensa/al-agravarse-situacion-por-covid-19-se-requiere-mas-ayuda-para-familias-que-trabajan
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