Respuesta solidaria ante las consecuencias de la pandemia

Durante el programa Diálogo Abierto el psicoanalista fundador de la Sociedad Peruana de Psicoanálisis,Max Hernández; la exministra de Justicia y miembro de Inversión en la Infancia, Marisol Pérez Tello; el miembro de la comunidad de docentes Ser Maestro, Jaime Montes junto al padre Gastón Garatea, miembro directivo de Inversión en la Infancia, abordaron la difícil situación que atraviesa el país por la Covid-19, por el cual se requiere una respuesta solidaria para enfrentar esta crisis que enluta a muchas familias.

Max Hernándezcomentó que estamos en unas circunstancias verdaderamente terribles porque se entrecruzan el dolor de la pérdida, la cercanía con la muerte, que de por sí representan situaciones poco menos catastróficas, sobre todo para el circulo infantil lo cual es grave.“Imaginemos a los niños que han queda huérfanos. Imaginemos hacer el duelo, el luto por la pérdida. Es como quitar un trozo de la misma vida; un problema extremadamente serio en el cual nos sentimos desorientados”, lamentó.

Dijo lo que hecho el coronavirus en la sociedad es evidenciar una situación que venía desde hace mucho tiempo, y es que somos un Estado empírico que se balancea sobre un abismo existencial. Se ha evidenciado las desigualdades, y ahora se han acrecentado, hemos descuidado la salud, la educación de nuestra población, a nuestros pobres, a nuestros niños, ancianos, enfermos mentales, a nuestros presos en las cárceles.

En esa línea el psicoanalista consideró y ante las circunstancias, podemos ser un país triste pero solidario, porque ponernos en modo alegre seria negar el dolor que está alrededor nuestro. “No podemos ignorar a quienes han perdido a un familiar o a quienes no tienen ni con qué comer (…) Hay una lógica de indiferencia matonezca frente al otro”, sostuvo el especialista quien indicó que “la ternura se da y se recibe” puesto que es algo mutuo.

Asimismo el fundador de la Sociedad Peruana de Psicoanálisis resaltó que en estos momentos la situación mundial es deprimente, pues produce sentimientos depresivos y muy desagradables en el cual sentimos rabia. “Decimos que el otro es el que tiene la culpa, que la cuarentena no ha dado resultado; pero, si no hubiera habido confinamiento estaríamos peor”.

“La indignación y la cólera están presentes pero también podemos pensar que estamos en un estado de duelo”, añadió Hernández.

Solidaridad como acto de amor

En tanto Marisol Pérez Tello aseguró quela solidaridad es una forma de caridad y de amor cuando se trata de la gestión pública. “El concepto de la solidaridad es sublime cuando se entiende en su real dimensión, es decir, recabar recursos, gestionar –recursos– para generar mejores condiciones es una forma de amor”, expresó. “Hemos olvidado que la capacidad del Estado de captar dinero de los mismos ciudadanos para usarlo en beneficio de ellos mismos, es en estricto una forma de solidaridad antes que todo”.

Pérez analizó que vamos a tener más de 7 mil muertos (cifra que ya bordea en la actualidad), con muchos huérfanos y por ello necesitamos que los funcionarios piensen en la población y de cada persona que pierde la vida. Y es que hasta esta tercera semana de junio reportan más de 7 000 fallecidos y más de 230 000 contagiados; 41.4 % son mujeres y 58.6 % hombres.

Por otro lado se refirió a temas como la anemia y DCI, en el cual mencionó “lamentablemente se van a agudizar estas patologías que afectan duramente a nuestra infancia, como consecuencia de no haber atendido esas cifras oportunamente. Y no solo eso, ahora debemos ser capaces de cerrar las brechas como en abastecimiento de agua, y generar oportunidades de empleos ante la crisis”, expresó la miembro de Inversion en la Infancia.

A su turno el educador Jaime Montes, lamentó que son más de 180 maestros fallecidos. “La pandemia se ha llevado a muchos los maestros de distintos lugares remotos, que acompañando virtualmente a sus alumnos han dejado huérfanos en sus familias. Hicieron un gran esfuerzo con los pocos recursos con los que contaban. Innovaban pero desde el Estado no se ve políticas de reconocimiento a su esfuerzo”, declaró.

Además puntualizó que hoy estamos viviendo una etapa de depresión, en la que los docentes no conocen a sus alumnos, y están emprendiendo un reaprendizaje con los temas de tecnología remota. “Pero los equipos con los que cuentan los docentes, como los celulares son de muy baja calidad y eso dificulta la calidad del trabajo, no siempre tienen señal ni crédito”, agregó Montes, quien sumó importancia a que haya una descentralización del programa Aprendo en Casa.

Empatía con el prójimo

Al final el padre Gastón Garatea, se refirió a la misa que elarzobispo de Lima, Carlos Castillo realizó el pasado domingo 14, en el cual aseveró “no solo puso en la Catedral de Lima multitud fotos de nuestros fallecidos por el coronavirus, sino que planteó el reto de tener la caridad de ser solidarios en las más difíciles circunstancias como las que estamos viviendo por la pandemia (…) Hay que aprender a sentirse igual que el otro”, resaltó.

Reflexionó en la idea de que aquello “es interesante porque implica plantearnos cómo debe ser la solidaridad entre los seres humanos. Debemos ser compasivos y necesitamos ser fraternos con el que necesita de uno, tener una actitud compasiva con el otro es lo que nos lleva a la solidaridad”, terminó el religioso.


Para ver el programa completo clic aquí: https://bit.ly/30VrQol

Deja tus comentarios

Comentarios

  • No tiene comentarios