Lanzan proyecto de ayuda humanitaria y seguridad alimentaria

El proyecto implementado por las ONG World Vision Perú y CARE con financiamiento de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) busca reducir la vulnerabilidad de peruanos y migrantes venezolanos en nuestro país desde julio.

Los beneficiarios se identificarán en Lima, Tumbes y Trujillo, dando prioridad a las poblaciones más afectadas como las niñas, niños y adolescentes no acompañados, familias encabezadas por mujeres, personas con discapacidad, mujeres embarazadas y lactantes, y familias con niños menores de cinco años, así como también a adultos mayores.

En el Perú, los migrantes venezolanos no pueden satisfacer sus necesidades básicas ni obtener medios económicos para tener un nivel de vida digno mientras se encuentran en tránsito. Según, la Ronda 4 del Monitoreo del Flujo de Migración Venezolana en Perú 2018, solo un 12,5% ha ingresado al mercado laboral formal. Los demás son informales y ganan menos que un trabajador peruano con salario mínimo y, en muchos casos, son explotados, discriminados y hasta acosados sexualmente. 

En este contexto, World Vision Perú y CARE, organizaciones sin fines de lucro que trabajan por el bienestar de los niños, niñas y adolescentes en el país; y sus familias respectivamente, con el apoyo de la  Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), han desarrollado un proyecto a ser implementado en julio en las ciudades de Lima, Tumbes y Trujillo, que engloba dos ejes centrales: responder a las necesidades inmediatas como alojamiento, comida, transporte, higiene y salud; así como la seguridad alimentaria. 

Respuestas a las necesidades inmediatas

El primer eje espera atender a 4 mil 600 jóvenes solteros de 18 a 24 años y 4 mil 600 familias severamente vulnerables, encabezadas por mujeres, especialmente a aquellas que tienen hijos menores de cinco años y familiares de la tercera edad con discapacidades o enfermedades crónicas. Este apoyo incondicional permitirá a los beneficiarios la flexibilidad de priorizar sus necesidades inmediatas e individualizadas. Además, de una mejor personalización  en la compra de productos necesarios para sus circunstancias únicas.

Alimentación complementaria

El segundo eje proveerá alimentación con óptimos niveles nutricionales a más de 45 mil beneficiarios mediante 21 comedores sociales, previniendo la desnutrición crónica y asegurando las condiciones de salubridad requeridas para esta tarea por medio de la implementación y mejora de cocinas, así como la capacitación respectiva a quienes ejerzan esta labor comunitaria. 

“El proyecto busca beneficiar tanto a las familias peruanas como venezolanas en situación de vulnerabilidad. Es importante considerar las circunstancias extremas en las que abandonan  Venezuela los migrantes, obligados por la violencia, la inseguridad y la falta de alimentos, medicinas y servicios esenciales que para la población peruana sí son más accesibles. Asimismo, no olvidamos las necesidades perennes que tienen la población peruana. Tenemos como objetivo beneficiar alrededor de 68,000 personas de familias peruanas y venezolanas en total gracias a la solidaridad del pueblo americano de los Estados Unidos”, señaló Gina Ruiz Caro, coordinadora nacional del proyecto.


Deja tus comentarios

Comentarios

  • No tiene comentarios